sábado, 1 de septiembre de 2012

La magia de Ses Illetes en Formentera


Ses Illetes Formentera

Formentera ha sido ampliamente publicitada como el último paraíso del Mediterráneo. Sus playas vírgenes, su poca urbanización y sus paisajes naturales engrandecen sus pequeñas dimensiones. Visitar la isla es como el reflejo de todo aquello que hemos ido perdiendo, que ha ido transformando la mano del hombre y que ha perdido la naturaleza. Ojalá que en conjunto todos seamos conscientes y podamos preservar esta joya balear, sin que acciones descontroladas puedan contaminar sus tesoros. 

Aunque Formentera invita al descubrimiento, a conocer todos sus rincones casi por casualidad, a olvidar los planes preconcebidos y lanzarse un poco como a la aventura, hay lugares de visita obligada que la publicidad y el boca-boca se han encargado de difundirlos y quedan inconscientemente grabados en nuestro mapa de los imprescindibles. Uno de esos tesoros es la playa de Ses Illetes.

Ses Illetes Formentera

Al llegar a Formentera por el Puerto de La Savina, gracias a la única conexión posible en ferry desde Ibiza, ya se produce la primera toma de contacto con la zona donde se encuentra la playa. Esto facilita que acoja a muchos visitantes esporádicos de la isla vecina, que deciden hacer una breve incursión por las aguas tranquilas de Formentera.

La playa de Ses Illetes está incluida en el Parque Natural de Ses Salines, que en 1999 fue nombrado Patrimonio de la Humanidad. Cuando nos dirigimos a la playa el paisaje de salinas, estanques y molinos parece como si dieran la bienvenida. Si se accede en transporte privado, hay un aparcamiento de pago con capacidad limitada (4€ los coches); de ahí que sea conveniente ir temprano para asegurar no solo la plaza de parking, sino también un sitio para nuestra toalla o sombrilla.

Vista Playa Ses Illetes Formentera

Para acceder a la playa se ha dispuesto una pasarela de madera que salvaguarda el sistema dunar que es área protegida. Finalmente, cuando se puede divisar toda la panorámica de la playa, es para extasiarse contemplándola. Por eso mejor ir temprano, cuando no hay mucha gente y se puede admirar en su plenitud. El contraste de su arena fina con sus aguas transparentes y los islotes de Illa des Ponent, Illa de Tramuntana e Illa Rodona, relajan automáticamente la vista, nos desestresan de todos los problemas, como si solo importara el aquí y ahora de ese instante.

Ses Illetes Formentera

La playa es poco profunda, de modo que podemos andar bastante sin que el agua nos cubra. Hay una ligera pendiente hasta los islotes, que están recubiertos de vegetación y pueden dañar los pies. De hecho, bajo estas aguas florece una pradera de alga posidonia altamente protegida.

También se pueden ver muchos yates y veleros fondeando en las tranquilas aguas. Que, dicho sea de paso, son tranquilas solo hasta que no comienza a llenarse la playa de gente y yates, incluyendo el chiringuito aunque sea caro. Curiosamente, parece una zona de italia por la cantidad de italianos que puede haber.

Es Pas d'Es Trucadors Formentera

Es el momento de recoger las cosas y explorar el resto de la playa, la mayoría de gente se concentra en la zona más cercana a la entrada, quizás por comodidad o por el chiringuito, pero más adelante hay áreas donde quizás solo coinciden una o dos familias. Vale la pena explorar la franja de tierra, aunque el sol castiga y se debe tener muy en cuenta la protección solar, hasta el Paso de Es Trucadors. Se puede ver agua a banda y banda, con pequeños entrantes a ambos lados, en Ses Illetes o en la playa de Llevant. Hay zonas en las que se practica el nudismo, aunque no están señalizadas, en general en toda la isla es una práctica habitual.

Es Pas d'Es Trucadors y S'Espalmador

Al final, desde Es Pas d'Es Trucadors se puede atravesar hasta la isla de S'Espalmador. Lo conveniente es cruzar en barca, aunque a veces algunas personas cruzan solas sin hacer caso a la prohibición por fuertes corrientes o la señalización de la bandera indicando que las aguas no son idóneas para el baño.

Ses Illetes y Llevant Formentera

Y como colofón, hay una zona llena de montoncitos de piedra o monolitos hechos por los visitantes en recuerdo de muchos amaneceres y atardeceres, repletos de deseos y emociones compartidas, y algunos seguramente como garantía del retorno a la isla.

La magia de Ses Illetes provoca disímiles sensaciones, todas agradables en relación con el lugar, que no bastan con la satisfacción de llenar un álbum con las mejores fotos, sino que nos marcan a nosotros mismos como visitantes de este sitio y testigos de su encanto.

Ses Illetes Formentera


viernes, 31 de agosto de 2012

Un día cualquiera en el Parc de la Ciutadella de Barcelona


Cascada Parc de la Ciutadella, Barcelona

El Parc de la Ciutadella es uno de los parques más cosmopolitas de la ciudad condal. En él se entremezclan diversidad de personas con su variedad de motivos: turistas, músicos, estudiantes, amantes del deporte o la lectura, enamorados, bohemios, familias, hippies...Todos componen un collage compuesto de distintos universos, cada espacio marca una forma de hacer, un pretexto o simplemente una instantánea.

Al entrar por cualquiera de sus accesos, los pasos no siguen un trazado definitivo. Quizás, entre otros casos, porque la mirada también se entretiene en cada rincón. Se avanza al ritmo del parque, de la gente, de los deseos de encontrar nuestro propio recorrido.

Durante la ruta nos acompaña una cuidada vegetación, muestras de ejemplares de distintas regiones del munddo y algunos reconocidos por su edad.

Dragones y mamut Parc de la Ciutadella, Barcelona

De repente sorprende la figura de un mamut a tamaño natural, escultura de Miquel Dalmau, ante la cual algunas personas esperan su turno para hacerse fotos. Algunos intentan abarcar en un abrazo una de sus monumentales patas, mientras que otros juguetean con su trompa.

Al centro se impone una gran cascada presidida por el nacimiento de Venus y acompañada por otras figuras mitológicas. En distintos puntos surgen chorros de agua y tal vez como paradoja, también emanan de unos dragones alados. La obra fue diseñada por el arquitecto catalán Josep Fontseré, quien tuvo como ayudante a Antoni Gaudí, que en aquel entonces era muy joven. A ambos extremos de la cascada se disponen unas escalinatas que convergen en una especie de templete central. Desde aquí se puede disfrutar de las vistas panorámicas del parque y a medida que se va descendiendo, se pueden lograr curiosas fotos desde diferentes perspectivas.

Glorieta Parc de la Ciutadella, Barcelona

Y como fondo bien podríamos escuchar algunos músicos o alguna pequeña banda tocar en la glorieta del parque, mientras otros parecen danzar con la música, pasean en familia o transitan con sus bicis.

Lago del Parc de la Ciutadella, Barcelona

Otra forma de esparcimiento se encuentra en el lago del parque, frente a la cascada, donde se puede navegar con barquitas de remos. En el interior del lago hay varios islotes y a su alrededor se alzan palmeras y otros árboles exóticos.

Escultura Desconsuelo, Parlamento de Catalunya, Barcelona

 Más adelante se encuentra la antigua Plaza de Armas, de diseño rectangular, con un estanque en su centro, donde reposa una figura femenina con gesto de abatimiento, escultura de Josep Llimona llamada "Desconsuelo". Detrás se erige el Palacio del Parlamento de Catalunya, otrora edificio del Arsenal.

Parroquia Castrense, antigua Capilla Militar, Parc de la Ciutadella

El edificio del Arsenal, junto al antiguo Palacio del Gobernador, ocupado actualmente por un instituto de enseñanza secundaria, y la Capilla Militar, actual Parroquia Castrense, son las únicas edificaciones que quedaron tras el derribo de la Fortaleza de la Ciudadela.

Castillo de los Tres Dragones, Museo de Zoología Barcelona

Tras dejar la Plaza de Armas, a continuación sobresale por sus dimensiones el Castillo de los Tres Dragones, merecedor de una visita concreta por albergar la sede actual del Museo de Zoología. Además, es una de las coonstrucciones que se conservan de las realizadas para la Exposición Universal de 1888.

Passeig dels Til.lers, Parc de la Ciutadella, Barcelona

En este punto podemos transitar por el Passeig dels Til·lers, avenida peatonal donde algunos patinan, otros descansan o charlan animadamente en los bancos y la mayoría disfruta del paseo.

Hivernáculo Parc de la Ciutadella

Otra de las estructuras vinculadas a la Exposición Universal de 1888 y que sirvió como puerta de bienvenida para el evento, fue el Arco de Triunfo. Las otras edificaciones que perviven son el Umbráculo y el Hivernáculo. Detrás del Hivernáculo se encuentra el Museo Martorell de Geología. Y compartiendo gran parte del terreno con el parque, se halla el Zoo de Barcelona.

Cada día en el mismo escenario del Parc de la Ciutadella se desarrollan distintas escenas, su diversidad es su razón de ser, es la que marca el sentido contidiano de un parque público y lo revaloriza no solo como pulmón verde de la ciudad, sino también como espacio vital de convivencia y distracción.

Parque de la Ciudadela Barcelona