sábado, 15 de octubre de 2011

Basílica Sacré Coeur





La Basílica del Sacré-Coeur no tiene los años ni la rica historia de otros monumentos parisinos. Su historia es más reciente, aunque también está vinculada política y culturalmente con la ciudad. Sus orígenes se relacionan con la promesa que hicieron los empresarios católicos Alexandre Legentil y Hubert Rohault de Fleury, al estallar la guerra franco-prusiana en 1870, de erigir una iglesia al culto del Sagrado Corazón de Jesús si Francia salía airosa de la contienda.

Cuando París se libró de la conquista, Guibert -Arzobispo de París- comenzó con el proyecto y las obras fueron encargadas al arquitecto Paul Abadie. La construcción se terminó en 1914, siguiendo un estilo ecléctico, inspirado por las arquitecturas bizantino y romana y por la Catedral de Saint-Front de Périgueaux. Pero no fue hasta el final de la primera Guerra Mundial en 1919 que se pudo consagrar como Basílica y lugar de peregrinación.

La Basílica se construyó gracias a las donaciones que recibió de toda Francia, los nombres de los donantes están grabados en piedra. El objetivo era servir de monumento para expiar los pecados cometidos por la Comuna de París, y a la vez, también en memoria de los caídos durante la guerra contra Prusia. Para erigirla, se eligió un lugar simbólico: Montmartre, que significa "Monte de los mártires", sitio marcado históricamente por el martirio de Saint Denis, el primer obispo de París.

La colina de Montmartre se alza 129m sobre el nivel del mar, y desde ella se domina toda la ciudad de París, de ahí la situación envidiable del Sacré-Coeur, que acentúa su monumentalidad, permitiendo su localización desde cualquier punto de la geografía parisina.

Se puede acceder en metro (Abbesses) o a través de las líneas de buses 30, 31, 80 y 85. Luego se puede subir hasta la Basílica por el funicular o por las rampas. La mejor panorámica de la Basílica se tiene desde el pie de las escaleras, aunque atención a unos sujetos que deambulan por ahí para venderte pulseras de hilo. Más arriba hay un espacio a modo de terraza mirador, con un panel identificando las vistas de los principales sitios.

A los pies queda la panorámica urbana de París, y en contraposición la gran masa blanca del Sacré-Coeur, con su color y arquitectura en claro contraste con el resto de edificios de la ciudad. En invierno, y más si llueve, corre un viento helado que obliga a optar por el refugio de la Basílica.


En la fachada destaca un pórtico de tres arcadas y sobre este, a ambos lados se muestran las estatuas ecuestres de Luis IX y de Juana de Arco, realizadas en bronce por H. Lefèbvre. En la parte superior, preside una gran estatua de piedra de Cristo. Las puertas de bronce de la Basílica ilustran escenas de la vida de Cristo mediante relieves escultóricos.

También se distinguen cuatro cúpulas menores de estilo oriental coronadas por linternas con sus respectivas cruces, y una cúpula mayor que se alza sobre un alto tambor, en el que se abren ventanales que acaban en arcos de medio punto.

En la parte posterior se localiza el campanario de forma cuadrada y con unas dimensiones de 84m, que alberga en su interior a la Savoyarde, la campana más grande de Francia.

La Basílica abre todos los días en el horario de 6 a 23h, la bóveda y la cripta lo están entre las 9 y las 17h (hasta las 18h en invierno). Hay misas todos los días, con varios horarios. También hay una librería y no se permite grabar vídeos ni hacer fotos.

Tiene forma de cruz griega y la rodean siete capillas, entre las que se pueden mencionar: la Capilla de las Santas Reinas de Francia, la Capilla de la Virgen con la escultura de Nuestra Señora de la Paz y la Capilla de Saint-Michel. También se pueden observar los medallones de las 12 cruces de consagración que representan a los apóstoles. Otras esculturas de interés son la de la Virgen y el Niño (1896) y el Sacré-Coeur de plata de Eugène Benet.

 -> Otras cosas que ver:

* El Mosaico de Cristo en la Gloria: de 473 m2 es el mayor de Francia, se representa a un Cristo monumental, con las figuras de la Virgen, San Miguel, Juana de Arco y Francia, junto a otros adoradores, dispuestos en diferentes escalas.

* Retablos de madera tallada, en lo alto se representan profetas y personajes del Antiguo Testamento.

* Coro cerrado con 11 arcos románicos alargados y recubrimiento de mosaicos con los escudos de los papas y cardenales contemporáneos a la construcción.

* Órgano de Cavaillé-Coll instalado por el arquitecto Lucien Magne en 1914.

* Cúpula ovoide, que es el punto más elevado de París después de la Torre Eiffel y desde donde se puede disfrutar de las vistas de la ciudad.

* Cripta, con sus bóvedas austeras y las estatuas de piedra de S. Claudio, S. Juan Bautista de la Salle, S. Genoveva, S. Ignacio y S. Francisco Javier. También alberga como reliquia una urna con el corazón de Legentil y cuenta con varias capillas, entre las que destaca la Chapelle de la Pietà.


Aunque en un principio se etiquetó al Sacré-Coeur como edificación controvertida por contrastar demasiado con el resto de construcciones, se ha ido insertando en el barrio de Montmartre con orgullo y actualmente es una de las principales atracciones turísticas de París. La visita vale la pena.

* Web oficial en francés o inglés: http://www.sacre-coeur-montmartre.com/


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